- César Peregrino
- 27 feb 2023
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Letras debajo de la piel | César Peregrino | La vida se trata...
Pareciera que la vida consiste en luchar por ver quién tiene la razón, o quien tiene el estilo de vida más perfecto e impoluto; pareciera que la lucha es por obtener el poder y no por encontrar y reconocer la felicidad en nuestro interior; pareciera que se vive muriendo mientras por fuera declaramos estar bien; pareciera que vivimos en la moda de las ironías, de la hipocresía, y que olvidamos de dónde venimos y de nuestro propósito como seres humanos.
¿Hasta cuándo? Será que el bulto que arrastramos o cargamos en hombros no es suficiente y buscamos problemas sobre problemas, heridas sobre heridas, crisis sobre crisis, y una repetición de las mismas lecciones de nunca acabar… Me niego a aceptarlo, me niego a vivir aplastado por el que dirán, por la vaga idea de paz, por el eco del ego, y la falta de verdad.
Creo firmemente que la vida es mucho más que eso, es decir, mucho más simple, aunque igual de trajinada. Creo que siempre se puede intercambiar ideas, formas de vida, estilos, conversaciones sobre todo y nada; o que siempre se puede dejar un poco de carga, de problemas y de daños anclados. La vida es mucho más que competir por quien tiene la casa más bonita, el auto más lujoso, la mejor familia, las mejores posibilidades, o en su defecto, la vida más resuelta. Creo que la vida es: pequeños momentos, carácter para permanecer, una mente abierta para entender ideas distintas, amor para obsequiar, dejar de luchar contra otros y comenzar a sanar, confianza en uno mismo, agradecer por el solo hecho de existir, pararnos firmes frente a las adversidades, estar orgullosos de nuestros avances, ayudar a quien necesita, ser feliz con lo que tenemos y luchar para aprender a volar. La vida es un paso fugaz, un rato, algunos años; la vida es una aventura accidentada y hermosa.
Tal vez, es mejor luchar contra nuestros propios demonios, sin desestimar la luz que llevamos dentro; tal vez, la revolución más trascendental será, dentro de algunos años, la que tiene como finalidad recordarnos que somos humanos, y que somos iguales.